|
Un ordenador
“cliente” de una red, es
un PC pensado para dar servicio a un usuario que
realiza su trabajo con él.
Los ordenadores cliente cuidan
el rendimiento de aplicaciones locales y tienen
mayores recursos dedicados a dispositivos multimedia,
que en el servidor
pueden ser prescindibles o de menores prestaciones.
Sus velocidades de acceso están pensadas
para alcanzar puntas de velocidad
en lugar de medias elevadas. No suelen compartir
recursos con el resto de la red.
Las características más
determinantes de un ordenador son: velocidad del
procesador, cantidad de memoria RAM, capacidad
y velocidad del disco duro, y prestaciones de
la tarjeta gráfica. Todas ellas deben estar
enfocadas a conseguir el máximo
rendimiento en el sector de actividad
en el que se ubique.
visite la sección nuestros productos, venta e instalación |